Joaquin Sabina

19 Dias Y 500 Noches Acordes

Tono:
19 DÍAS Y 500 NOCHES [Joaquín Sabina] (Sibdim): X12020; Mi7: 020100; Introducción: (Lam) (Mi) (Si7) (Mi) (Si7) (Mi) (Sibdim) (Fa#m) A]Lo nuestro duró lo que duran dos peces de hielo en un güisqui on the rocks, (Si7) (Fa#m) (Si7) (Mi) en vez de fingir, o, estrellarme una copa de celos, le dio por reír. (Mi7) (La) De pronto me vi, como un perro de nadie, ladrando, a las puertas del cielo. (Lam) (Mi) (Do#m) (Fa#m) (Si) (Mi) (Si7) Me dejó un neceser con agravios, la miel en los labios y escarcha en el pelo. A]Tenían razón mis amantes en eso de que, antes, el malo era yo, con una excepción: esta vez, yo quería quererla querer y ella no. Así que se fue, me dejó el corazón en los huesos y yo de rodillas. Desde el taxi, y, haciendo un exceso, me tiró dos besos... uno por mejilla. (LA) B]Y regresé a la maldición del cajón sin su ropa, a la perdición de los bares de copas, a las cenicientas de saldo y esquina, y, por esas ventas del fino Laína, pagando las cuentas de gente sin alma (Mi) (Si7) que pierde la calma con la cocaína, volviéndome loco, (Fa#m) (Si7) (Mi) [(Mi7)] derrochando la bolsa y la vida la fui, poco a poco, dando por perdida. B]Y eso que yo, para no agobiar con flores a María, para no asediarla con mi antología de sábanas frías y alcobas vacías, para no comprarla con bisutería, ni ser el fantoche que va, en romería, con la cofradía del Santo Reproche, tanto la quería, que tardé, en aprender a olvidarla, diecinueve días y quinientas noches. A]Dijo hola y adiós, y, el portazo, sonó como un signo de interrogación, sospecho que, así, se vengaba, a través del olvido, Cupido de mí. No, no pido perdón, ¿para qué? si me va a perdonar porque ya no le importa... siempre tuvo la frente muy alta, la lengua muy larga y la falda muy corta. B]Me abandonó, como se abandonan los zapatos viejos, destrozó el cristal de mis gafas de lejos, sacó del espejo su vivo retrato, y, fui, tan torero, por los callejones del juego y el vino, que, ayer, el portero, me echó del casino de Torrelodones. Qué pena tan grande, negaría el Santo Sacramento, en el mismo momento que ella me lo mande. B]Y eso que yo... B]Y regresé... [Desvaneciéndose] Madrid, 2 de Agosto de 1998 A la muchacha de ojos tristes, por si le roba una sonrisa. Fuente original ATAME [www.atame.org]<br>Colaborador original: jonathan [[email protected]]