(Sol) (Re)
Salgo volando, por la ventana
(Mim) (Do)
y tantos días quedan atrás.
(Sol) (Re)
Ya no me duelen, todas las cosas
(Mim) (Re)
que ayer me podian molestar.
(Sol) (Re)
Son cajones que se cierran para que nadie los vea,
(Mim) (Do)
son palabras que no pude decir.
(Sol) (Re)
Pero ya no me importa porque nada me toca
(Mim) (Do)
y no hay nada vivo dentro de mí.
(Sol) (Re)
Floto en el aire desde esta tarde
(Mim) (Do)
cuando mi cabeza explotó.
(Sol) (Re)
Ahora el piso es de nubes y me asomo cada tanto
(Mim) (Do)
a espiarte desde donde estoy.
(Sol) (Re) (Mim) (Do)
Y veo, y huelo,
(Sol) (Re) (Mim) (Do)
y veo, y huelo.
El barrio se ilumina y la noche se hace día,
brilla como un árbol de navidad.
Y estoy alto muy alto y las luces de los autos,
que se frenan cada tanto y vuelven a arrancar.
Y veo, a la gente corriendo
como una coreografia sin fin.
Y huelo como en una avioneta
el olor a fugazeta que cocina mamá.
Y me acuerdo de aquel día en que decias:
si pudieras ser un pájaro, que harias?
Ahora que floto y no siento lo que toco
y la gente no me ve pasar.
Voy a aprovechar para ir a buscarte
y contarte como es todo por acá.
Algunas mañanas pasa la abuela Yolanda
y nos vamos juntos a pasear.
Y te manda saludos el marido de Pocha
que me juega al ajedrez y no le puedo ganar.
Y dale para adelante con el pibe de a la vuelta
que a la tarde te paso a visitar.
Yo te sigo esperando porque nada me apura
y algun día todos vienen para acá.
Y veo, y huelo,
Y veo, y huelo